Escuelas dominicanas implementaron plataformas digitales y sistemas de educación híbrida, combinando clases presenciales y virtuales. La medida busca modernizar la enseñanza, promover habilidades tecnológicas y mejorar la inclusión de estudiantes en áreas remotas.
Los profesores reciben capacitación continua en herramientas digitales y metodologías innovadoras, mientras que estudiantes y padres reportan mejoras en la interacción educativa, seguimiento de tareas y flexibilidad horaria. Programas de monitoreo permiten evaluar el progreso académico y adaptar los contenidos según las necesidades individuales.
El gobierno y las universidades colaboran en el desarrollo de recursos educativos interactivos y cursos en línea, fomentando competencias digitales y pensamiento crítico. Esta transición fortalece la calidad educativa y prepara a los jóvenes para un entorno laboral y social cada vez más tecnológico.